¡Qué pena! las vacaciones de verano han llegado al club de lectura

tapeando para despedir la primera temporadaMientras muchos esperan con anhelo las vacaciones de verano, los y las miembros del Club de Lectura Aljibe de Purchena despidieron con cierta tristeza el primer año del club. Bueno, no tan tristes, porque después, los que pudimos, tomamos algo en el Bar del Merlos para animarnos. Y lo conseguimos como podéis ver en la imagen.

Lo que sí es cierto, es que el pasado viernes 20 tuvimos nuestro último debate, en este caso sobre La Bibliotecaria de Auschwitz (que nos ha gustado muchísimo), de la primera temporada del club de lectura. Han pasado ya siete meses desde que allá por el mes de octubre comenzáramos esta literaria aventura que nos ha llevado por diferentes épocas y lugares. Y, lo decimos todos y todas, merece la pena pertenecer a un club como éste que nos permite ser socias del mismo.

Han sido siete las novelas y una antología poética las que han pasado por nuestras manos para hablar y debatir sobre lo que nos querían contar sus autores. Y todas las lecturas nos han dejado algo. Clásicos y modernos, realidad y ficción, todos y cada uno de ellos nos ha enriquecido como lectores y como personas.

Hacemos aquí un paréntesis para que, durante el verano, sigamos cada uno leyendo aquellos libros y géneros que más nos gusten, sabiendo que, tras el estío, volveremos a encontrarnos para seguir compartiendo el amor por los libros con un grupo que ha sabido y querido implicarse, a través de los libros, en la vida cultural de un pueblo.

Nos volvemos a ver el viernes 5 de septiembre. Buen y literario verano.

Y si falta algo por poner, aclarar, modificar…, ya sabéis para que están los comentarios…

Pan y libros.

Terezín

Se dice que hay que conocer la historia para evitar los errores que se cometieron con anterioridad, pero por más que nos esforcemos en conocer el pasado, en lo relativo a la guerra el ser humano no aprende, una y otra vez se repiten los horrores de la guerra. En el pueblo fortaleza de Terezín podemos conocer los horrores de varias guerras, pero principalmente los horrores de la II Guerra Mundial en Europa, que como en todas las guerras hace que miles de personas paguen con su vida el fanatismo de unos pocos.

Terezín

Terezín

Terezín es un pequeño pueblo al norte de la República Checa, cerca de la frontera con Alemania. Situado a 60 kms. de la capital, Praga, Terezín no entra dentro de los circuitos turísticos típicos del país, que se mueven entre Praga y la ciudad balneario Karlovy-Vary, por lo que el flujo de turistas no es muy elevado. Y si el día es lluvioso, mucho menos. En nuestro caso la lluvia podría parecer un impedimento, pero si se piensa con frialdad, visitar un sitio que actualmente es para turistas sin turistas tiene su encanto, pues aparece menos contaminado socialmente.

Los orígenes de Terezín se remontan al siglo XVIII. Ordenado construir por el emperador austriaco Joseph II, se trata de un pueblo fortificado en forma de estrella, por lo que es conocido como la gran fortaleza. Y si hay una gran fortaleza, tiene que haber una pequeña. En uno de los extremos de Terezín está situada la pequeña fortaleza, que la Gestapo alemana convirtió en un campo de concentración durante la 2ª Guerra Mundial. Y es en ésta pequeña fortaleza donde se encuentra la parte más dura de la visita, emocionalmente hablando.

El acceso a la pequeña fortaleza ya es sobrecogedor. Cientos de tumbas acompañan el camino entre el parking y la entrada al recinto, un gran campo de color verde donde las lápidas emergen como si fueran setas en otoño. Presidiendo éste cementerio, dos grandes cruzes, una cruz cristiana y una Estrella de David, diferenciando las dos partes del mismo. Y es aquí donde algunos de los pocos turistas, una familia aparentemente de origen alemán se realiza fotos haciendo el típico saludo nazi, brazo en alto. Cada uno entiende la visita a su manera, y está claro que el de ésta familia era ver un lugar donde palpar la supremacía y posterior decadencia de su pueblo. Una pena. La entrada a la fortaleza se puede hacer por libre o bien tomando la opción de unirse a un grupo con guía. Si no se conoce el lugar, mucho mejor la opción de visita guíada, porque si no podemos caer en el error de visitarlo sin que nos expliquen lo que allí sucedió. Por suerte, el mal tiempo hizo que fueramos los únicos componentes del grupo en español, algo que nos permitió interactuar de una forma más extensa y cercana con la guía, pudiendo hacer preguntas y conversaciones que no podríamos haber tenido en un grupo más extendido. Seguramente nuestra guía no lo lea nunca, pero tenemos que agradecer el buen hacer y conocimiento que nos transmitió. Gracias, Rosa.

El campo de concentración de Terezin durante la Segunda Guerra Mundial no fue inicialmente un campo de exterminio, sino que era un punto de transición hacia otros campos como pueda ser el relativamente cercano campo de Auschwitz, en Polonia. No obstante, ante el asedio de las tropas rusas en su avance para liberar, o colonizar, la Europa nazi, el Gobierno de las SS alemanas decidieron construir un horno crematorio para exterminar a todos los judios que estaban prisioneros, pero el ejercito ruso liberó el campo de concentración antes de que pudiera llegar a utilizarse.

La visita al campo de concentración de Terezin, o Theresienstadt, como los alemanes lo renombraron, se inicia con las oficinas donde se identificaban y se fichaba a los prisioneros recien llegados. Es aquí donde nos cuentan que parte del mobiliario original y algunas zonas de los edificios fueron debastados por la gran inundación ue sufrió el país en el año 2002, por lo que parte de lo que estamos viendo son replicas de los originales.

Hasta aquí nada que nos haga recapacitar sobre el lugar dónde estamos, pero todo cambia cuando cruzamos un arco en el que podemos leer Arbeit Nacht Frei, el trabajo nos hará libres, el mismo lema que podemos encontrar en Auschwitz. Sin duda el primer maltrato psicológico a los prisioneros, pues la única esperanza de ser libres que tenían era la muerte. A partir de éste punto continuamos por el interior de los edificios del campo de concentración. Habitación tras habitación vamos conociendo información sobre los horrores que se producían allí. El primer dato demoledor, en un cuarto de no más 10 m. d largo por 5 de ancho pasaban sus primeros días en grupos de 80 personas. No podía ser correcta la cifra, no entraba en la lógica, pero tras expresar nuestras dudas a la guía nos confirma que la cifra era correcta, en una habitación de 50 m2 vivían 80 personas, está claro que la lógica en tiempos de guerra pierde parte de su significado. Cómo lo harían para vivir en esa habitación donde ni tan siquiera había un lugar donde dormir o hacer las necesidades más básicas? Da miedo de sólo pensarlo.

Vamos cruzando cuartos y habitaciones, conociendo historias y anécdotas que allí ocurrieron, hasta llegar a la zona de las celdas, dónde nos presentan la celda donde fue recluido Gavrilo Princip, asesino del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo y que detonó la Primera Guerra Mundial en Europa en el año 1914. De entrada me llama la atención la placa conmemorativa donada por el gobierno Yugoslavo, donde se le otorga a Gavrilo el status de héroe de guerra. Me vuelvo a acordar en ese momento de la familia haciendo el gesto nazi en el cementerio del recinto. Definitivamente, cada uno entiende la guerra a su manera, una pena, otra vez. Es aquí, con la puerta de la celda abierta y la oscuridad de su interior, donde nos inquieta qué puede llegar a sentir una persona en su interior. Dado que somos los únicos componentes del grupo, nuestra guía nos da la oportunidad de vivirlo en primera persona, así que nos adentramos en la pequeña celda y en el momento en que la puerta de acero se cierra por completo nos entra un agobio sin límites, aún a pesar de que sabíamos que la puerta se abriría instantes más tarde y no estar encadenados a la pared como los prisioneros que la habitaron anteriormente. Es una sensación de no saber dónde te encuentras, sólo hay oscuridad, no eres consciente de las dimensiones del cuarto, ni si habrá algo o alguien a tu lado, es uno de los peores momentos que he podido vivir en mi vida. Por suerte, la puerta maciza se abre instantes después.

Continuamos entrando y saliendo de edificios, conociendo la historia del recinto, y contra más conocemos más preguntas nos hacemos. Cada uno de los sitios que visitamos nos impresiona, aunque sea un corredor donde se situaban los guardias en sus labores de vigilancia. Y de camino entre edificios, pasamos por delante de un patíbulo, apresurando el paso no vaya a ser que también nos ofrezca la guía probar qué se siente estando colgado del cuello. La parte final de la visita nos lleva a los barracones, grandes salas donde los prisioneros pasaban la mayor parte del día, con literas de madera de cuatro alturas en las zonas de pared, largas mesas de madera en el centro y una sola letrina, ni siquiera había un sitio donde asearse. No es difícil llegar a la conclusión que allí las enfermedades se transmitían con mucha facilidad. Terezin no sería un campo de exterminio, pero no se hacía nada para evitar las muertes de sus prisioneros. Es aquí en ésta parte de la visita, sabiendo que el final está cerca, donde bombardeamos a la guía con las preguntas que el lugar nos ha generado, como si no fueran pocas todas las preguntas que ya habíamos hecho. Lo peor es oir como el ejercito ruso, durante la liberación, infringió a sus capturados el mismo o peor trato que éstos habían realizado a los prisioneros judíos, prisioneros que apenas importaban a los nuevos inquilinos. Un bando u otro, distinto traje, distinto idioma, mismo comportamiento. Si algo se aprende de visitar un campo de concentración es que en una guerra nunca hay ganadores y perdedores, todos son perdedores. Así son las guerras y sus horrores.

Abandonamos la pequeña fortaleza en silencio, que sólo se interrumpe para ofrecer algún lamento o algún comentario de incredulidad, cuesta creer que el ser humano haya cometido tantas barbaridades, tantos castigos a seres similares. Por desgracia, todo lo que habíamos escuchado había ocurrido en realidad. Todavía nos queda visitar el pueblo en sí, la gran fortaleza. Se trata de un pueblo de calles rectas, paralelas y perpendiculares, al fondo de las cuáles siempre se puede ver la muralla que rodea el pueblo. De ésta zona lo más interesante es el museo dedicado al ghetto judío de Terezin, donde vivían algunos de los prisioneros para dar una imagen de normalidad de cara al exterior, de cara a otros países. Incluso se llegó a rodar una película propagandística que mostraba a Terezin como un sitio a la vanguardia de la cultura donde los ciudadanos judíos disfrutaban de un estilo de vida que nada tenía que ver con la realidad.

La jornada en Terezin termina en el cementerio judío que se encuentra a las afueras de ésta gran fortaleza, donde podemos ver de nuevo cientos de tumbas, que acogen pequeñas piedrecitas, símbolo de recuerdo de sus familiares en la cultura judía y que sustituye a nuestros tradicionales ramos de flores. A la entrada nos encontramos con un cartel donde se pide respeto por los fallecidos y se recuerda que es un signo de respeto el llevar la cabeza tapada, un gesto que, aunque sea ajeno a nuestra cultura, nos cuesta poco hacer.

Para acompañar esta lectura os dejo un poco de música de Silvio Rordríguez

http://www.youtube.com/watch?v=FY76ZFEC9IE&feature=kp

Información sacada de: http://somewhereundertherainbow.es/viajes/europa/los-horrores-de-la-guerra-terezin-el-pueblo-fortaleza/

La Bibliotecaria de Auschwitz de Antonio G. Iturbe

La-bibliotecaria-de-Auschwitz1El primer año del club de lectura va llegando a su fin. Y nos despediremos hasta después del verano con La Bibliotecaria de Auschwitz de Antonio G. Iturbe.

 Sobre el fango negro de Auschwitz que todo lo engulle, Fredy Hirsch ha levantado en secreto una escuela. En un lugar donde los libros están prohibidos, la joven Dita esconde bajo su vestido los frágiles volúmenes de la biblioteca pública más pequeña, recóndita y clandestina que haya existido nunca. En medio del horror, Dita nos da una maravillosa lección de coraje: no se rinde y nunca pierde las ganas de vivir ni de leer porque, incluso en ese terrible campo de exterminio, «abrir un libro es como subirte a un tren que te lleva de vacaciones». Una emocionante novela basada en hechos reales que rescata del olvido una de las más conmovedoras historias de heroísmo cultural.

Os iremos contando lo que nos sugiere esta, creemos que muy interesante, novela.

Misericordia de Pérez Galdós…

GaldósQué maravilla. En opinión de algunas y algunos miembros del club, la mejor lectura que llevamos hasta ahora.

Gracias al club de lectura podemos leer algunas obras de autores que de otro modo sería difícil que lo hiciéramos. Es lo que nos ha pasado con este “descubrimiento”, con esta magnífica novela referente del naturalismo español, escrita a finales del siglo XIX.

La opinión ha sido unánime: hay que seguir redescubriendo clásicos de nuestra literatura porque, a pesar de los años transcurridos, están tan vigentes ahora como cuando fueron escritos. Y Galdós es uno de nuestros clásicos más importantes que, desgraciadamente, y como le sucede a otros muchos, están un poco olvidados.

Benina, el personaje principal, nos ha atrapado a todos y todas. Ya para siempre formará parte del club de lectura por muchos y variados motivos. Os animamos a descubrirlos leyendo esta obra maestra de Pérez Galdós.

Y ahora a por el siguiente libro… La Bibliotecaria de Auschwitz de Antonio G. Iturbe.

El escritor Fernando Valverde en Purchena

fernando valverde en purchena (1)Fernando Valverde, poeta granadino, nos visitó el pasado miércoles 23 de abril, Día Internacional del Libro, para compartir con los miembros del Club de Lectura Aljibe y otros y otras lectores y lectoras de la Biblioteca Pública de Purchena, su vida y sus emociones sin tapujos, de una forma directa, sincera que, tal y como ocurrió en su última visita, hizo que sus poemas llegasen a todos los que tuvimos el placer de asistir a un encuentro con la poesía maravilloso. En palabras de Fernando, la poesía tiene que ser sencilla pero no simple.

Como novedad nos llevamos la actividad a la Plaza de Purchena para acercar la poesía y la Biblioteca a todos los que, de una u otra forma, pasaban por el bar de Isa y Paco (gracias por la colaboración), lugar donde se llevó a cabo. La experiencia gustó y la vamos a repetir y eso que los ruidos de coches y motos se sumaron al recital, dándole un toque en ocasiones divertido.

Esta actividad ha contado con la colaboración del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía dentro del programa Ronda Andaluza del Libro. Se enmarcan así mismo en el proyecto europeo Books Like Acting en el que la Biblioteca Pública de Purchena participa junto a entidades de siete países europeos.

Asímismo forma parte de la programación desarrollada por la Biblioteca Pública de Purchena con motivo del Día Internacional del Libro (+ info AQUÍ)

Misericordia

Acabada La pirámide asesinada que dejó un buen sabor de boca y ha animado a los miembros del club a leer las dos siguientes partes, nos encaminamos ahora a comenzar la lectura de un clásico de Pérez Galdós: Misericordia.

misericordiaEn Misericordia Galdós refleja la vida de las clases más humildes del Madrid de finales del siglo xix. Narra la historia de Benina, mujer de una humanidad admirable que sirve en una casa de la burguesía madrileña en decadencia y se ve obligada a mendigar para ayudar económicamente a sus amos. El orgullo y la importancia de las apariencias que caraterizan a estos contrastan con la bondad de Benina, condenada a sobrevivir en un entorno hostil sin perder ni un solo instante su dignidad. Misericordia es una novela emblemática sobre la marginación social. Una crítica intemporal a la sociedad y a los valores que la sustentan (fuente: Real Academia Española).

Comenzamos la lectura el viernes 9 de mayo.

 

La pirámide asesinada de Christian Jacq, el libro de marzo

pirámideY ahora la primera novela histórica del Club de Lectura Aljibe de Purchena. Hemos elegido La pirámide asesinada del escritor y egiptólogo francés Christian Jacq.

Se trata de una novela que transcurre en la época de Ramsés II y, a través de la vida, aventuras y misterios del joven juez Pazair, el autor nos sumerge en el antiguo Egipto y lo hace de una forma amena pero muy bien documentada. No en vano está considerado el mejor novelista de la actualidad sobre el antiguo Egipto, además de ser doctor en Egiptología y fundador del Instituto Ramsés.

La novela histórica ha levantado recelos en gran parte de la crítica pero, junto al género negro, es el más leído en la actualidad.

La dificultad estriba en encontrar obras que, al tiempo, sean entretenidas y que aporten conocimientos sobre el pasado. Y eso es posible. Son muchos los autores que han escrito y escriben novelas históricas con gran base documental y excelentemente ambientadas, siendo al tiempo novelas muy didácticas.

Este es el caso de esta novela, la primera de la trilogía El juez de Egipto.

Aunque aparentemente estemos simplemente ante una novela de aventuras y desventuras, La pirámide asesinada poco a poco nos va guiando en la cultura y administración egipcias, a través de sus templos y religión, sin olvidar las pirámides, la medicina y el arte de la momificación.

Ya iremos contando qué nos parece este libro, aunque las primeras impresiones son bastante positivas.

Y si falta algo por poner, aclarar, modificar…, ya sabéis para que están los comentarios…

Pan y libros.

Plata Quemada, quemó su último debate

El pasado viernes siete de marzo realizamos el último debate de esta corta pero buena novela negra. En general ha gustado esta crónica novelada de un hecho real ocurrido en Argentina en 1965. No ha entusiasmado pero sí nos ha parecido entretenida e interesante como primer acercamiento al género negro.

Uno de los problemas que nos hemos encontrado ha sido la dificultad en comprender muchos de los vocablos argentinos que aparecían pero entre todos y por el contexto, al final, lo hemos ido solucionando.

Los últimos capítulos de esta obra de Piglia, muy bien documentada, son trepidantes, crudos, duros y dejan muchas incógnitas: ¿Qué ocurrió con Malito?, ¿Connivencia de las policías uruguaya y argentina?, ¿Había más dinero?, ¿Qué conexiones políticas de más alto nivel subyacían?… Ahí quedan para los que os animéis a leer esta historia. Recomendada para los amantes del género más oscuro.

Acabado el debate presentamos el nuevo libro que vamos a leer. Se trata de una novela histórica del autor francés Christian Jacq cuyo título es La pirámide asesinada. Más información en el próximo artículo.

Pan y libros.

Y después de poesía una buena novela negra

El viernes pasado 14 de febrero hablamos sobre poesía. Autores como Benedetti, Miguel Hernández, Cavafis, Gloria Fuertes… fueron protagonistas de nuestra primera sesión dedicada a la poesía. Opiniones para todos los gustos. Volveremos en  el futuro al género lírico.

Y acabado el debate poético repartimos el nuevo libro, la novela negra Plata Quemada del escritor argentino Ricardo Piglia.

Uno de los principales objetivos de este club de lectura era leer de todo un poco y así hemos pasado por diferentes tipos de novelas y poesía hasta llegar a nuestra primera novela negra. En este caso leemos una magnífica obra de Ricardo Piglia, Plata Quemada, publicada en 1997 que obtuvo varios premios, entre ellos el Planeta argentino y que cuenta un hecho real ocurrido en 1965.

El viernes 21 hablaremos sobre los tres primeros capítulos. Ya os contaremos qué nos han parecido.

Pan y libros.